Mami, te traje un regalo

Mami, te traje un regalo

Es importante recordar que el gato es cazador por naturaleza. Suki no está exento de esa característica, motivo por el cuál de vez en cuando nos deja “regalitos”.

A la casa suelen entrar pájaros como si fueran completamente bienvenidos y tienen el mal tino de ir a la comida de Suki.  La verdad no los espanto porque me da miedo hacerlo y, entiendo que en este mundo tan contaminado que tenemos no debe ser fácil encontrar qué comer.  De ahí su necesidad de ir al platito del HIJO.  Pero esto se vuelve un problema cuando Suki se da cuenta de ello.

Personalmente no puedo convivir con los pájaros, me dan muchísimo miedo pero, para EL HIJO es el trofeo más importante que puede llevar a casa.

Para él es todo un juego el poder atrapar un ave.  Se queda quieto con una paciencia que puede poner con los pelos de punta a cualquiera.  Es un sigiloso vigilante y les permite entrar al lugar.  Una vez que ellos han tomado confianza del espacio se acerca con toda tranquilidad a fin de cazar a su presa y ¡oh Cielos! Consigue su objetivo. Obviamente, todo esto sucede mientras todos estamos durmiendo, por lo que nadie tiene oportunidad de evitar esa mala experiencia.

Pero en cuanto llega el día, Suki corre por toda la casa como celebrando su victoria y va a buscarme como queriendo decir: MAMI, TE TRAJE UN REGALO.

Cuando me doy cuenta de lo sucedido lo único que atino a pensar es que me toca barrer todo el desastre que él dejo, incluyendo el cadáver del pobre pájaro que sólo buscaba algo de comer.

Hace unas semanas en otro desafío por acabar con “sus pájaros”, creo que terminó ingiriendo parte de él porque el resultado fueron unos retortijones que lo hacían llorar como nunca lo había hecho.  Corría de un lado para otro desesperado como queriendo escapar de ese dolor y, obviamente, terminamos en el hospital.

Después de radiografías y exhaustivas revisiones, detectaron que tenía inflamado el colón y muy saturado.  No me quedó duda que en su afán de jugar terminó por comer algo de ese pájaro, pero el resultado fue una semana de medicamentos cada ochos horas.

Cuando uno se enferma o un hijo lo hace, es complicado estar de madrugada pendiente para tomar los medicamentos.  Pero como humano lo entiendes y lo haces.  Darle los medicamentos a un gato es todo un show.  Parecía que estábamos matando a Suki y, encima, eran tres soluciones diferentes.  Teníamos que agarrarlo entre 2 ó 3 personas para medio conseguir que tomara la medicina.

Pensé que después de esa experiencia cambiaría un poco su necesidad de estar cazando pájaros, que recordaría el mal rato que pasó pero a diferencia de lo que yo pienso, él entendió que lo único que no debía pasar era comerse el pájaro, más no así el cazarlo.

Entonces, creo que deberé resignarme y aceptar que de vez en cuando, Suki seguirá dejando ese tipo de regalos para todos nosotros.

Sigue las aventuras de Suki en mi gato y yo.

Gracias por votar. Ahora puedes compartirlo en tus redes sociales .
¿Qué te hace sentir este artículo?
Fascinado
Divertido
Triste
Enojado
Aburrido
Emocionado

Letty Ciprés

Letty Ciprés

Letty Ciprés es apasionada de la vida, su familia y ahora también de SU HIJO-GATO. Suki se ha convertido en el centro de su atención a quien lleva incluso a la oficina. Con Suki reafirmó su fascinación por los mininos y quiere también compartirla contigo.

Deja tu comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Suscripción en CyComparte Blog

Bienvenidos a nuestra comunidad de Cocina y Comparte, donde encontrarás las mejores y más prácticas recetas. Además de ello, estás suscrit@ a CyComparte blog para enterarte lo último en estilo de vida.

*
*
*
*

Ayúdanos a conocer tus intereses.

Estoy de acuerdo con las políticas de privacidad y los términos de uso del sitio

Comparte Cocina